Aunque no
pude asistir a esta charla, me he informado sobre todo lo que quiere
transmitir José Manuel López en el este libro. Así pues, me parece
interesante y valiente que se plantean cuestiones sobre el abuso de las
industrias alimentarias y cosméticas.En mi opinión, es
bastante importante trabajar desde la Etapa de Educación Infantil los hábitos
que potencien las dudas por aquello que compran, ya que el fin de muchas
grandes marcas es crear un envoltorio bonito que difumine el interés
por fijarse en las etiquetas. Esto ayudará a saber qué comida comemos y
probablemente ayudará a darnos cuenta de que por ser un producto más famoso no
significa que sea de más calidad que otras marcas blancas.Por otra parte,
pienso que muchas marcas se mueven más por beneficios económicos que por el
completo bienestar de la persona. Entonces, el etiquetado solo
actuará como factor decisivo para el consumidor cuando este sea
consciente de la importancia que tiene y se interese por leer e interpretar
lo que dice en las etiquetas y lo que la fabrica realmente les quiere vender.Los
aspectos que me parecen más relevantes para mi profesión es la predisposición
del profesor de informarse e informar a las familias, sobretodo de la
publicidad en los alimentos de los más pequeños. Muchas de ellas no saben
que realmente al comprar unos determinados productos para que '' el niño coma
más y mejor'' están inculcando hábitos de alimentación negativos, puesto
que muchas de estas marcas camuflan lo que a los niños no les gusta
comer. Entonces,¿están ayudando a que aprendan qué es la comida saludable
o están mintiéndoles para que sean más llevaderas las horas en las que
deben comer?Por otra parte, pienso que muchas de estas marcas no
potencian el desarrollo del niño, ya que tratan de que todos sus productos sean
puré. Por esta razón, los niños no ejercitan su mandíbula.Algunos ejemplos de
publicidad engañosa son:




Todas estas circunstancias me hacen replantear
hábitos de mi vida cotidiana, ya que esto también sucede en el ámbito de la
cosmética, donde venden productos, por ejemplo, champús, que hacen milagros en
tu cabello a cambio de un poco más de dinero. Pero, ¿ realmente el pelo se
queda como en el anuncio o es una simple fachada para hacer el envoltorio mucho
más apetecible?


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